Un acorde de séptima es una tríada más otra tercera encima — cuatro notas en lugar de tres. Esa cuarta nota es lo que convierte la armonía simple en blues, jazz y góspel. La séptima de dominante (C7: C–E–G–B♭) es la más común; su tensión intrínseca tira con fuerza hacia el acorde situado una quinta abajo.
La familia abarca cinco sabores principales: 7 de dominante (tríada mayor + séptima menor), 7 mayor (tríada mayor + séptima mayor, suave y asentada), 7 menor (tríada menor + séptima menor), la semidisminuida m7♭5 y la dim7 totalmente disminuida, que apila terceras menores hasta arriba.
Escucha la diferencia tocando C7 → F y luego Cmaj7 por sí solo. El primero exige resolución; el segundo se conforma con quedarse quieto. El blues usa séptimas de dominante en cada acorde; los estándares de jazz encadenan sin parar m7 → 7 → maj7 (el ii–V–I).